
De una callada manera voz,
la verdad resulto,
no era una idea rodante
es una verdad inquietante.
Tanto he soñado con besar,
el único aliento con hace respirar,
mas un tormento vuelve,
al corazón sobreviviente.
Cómo no llorar, cómo no enloquecer,
cuando solo en sueños te podía ver.
No desarmes la armadura,
si no vas a arriesgar
porque ya esto no es un quebranto
que mi médico pueda sanar.
Ámame sin cabeza,
ámame sin ideas,
sólo amame como tu alma lo grita;
cuando me miras con simpleza.
Solo ámame. Que lo que quieras,
viene en esta oferta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario