martes, 26 de junio de 2007

Diez


Ya partió,
aquel velero encallado,
su sombra dejo el horizonte,
se desvaneció con el sol.

En la noche oscura e inquietante
retumba en el cielo,
esta lluvia de estrellas
no me consuelan.

Es incesante e invade mi espíritu,
rodea mi cuerpo.

Es este amor un acto de delirio,
ó es solo que cautivaste mi espíritu.

Es esta mi condena,
ó es esta mi esperanza.

Es extraño pensar que yo espere tu llamada,
todo es extraño,
todo esta olvidado.

Será esta acaso algo real?

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