martes, 26 de junio de 2007

Once



Es en lo eterno,
el sitio donde nació,
en aquel pueblo.

En aquella noche
al temblar, aquella palpitación
que me hace recordar,
brotan lagrimas.

Tal vez lo que digo
no tenga sentido,
más es este brillo
que me recuerda el sol.

Hay cosas que se quieren,
otras que deseas,
más ninguna de ellas
se llevan por dentro
y son estas cosas las que no se ven,
las que ofrezco
en un arraigo de valentía.

Y que pesar es mi dicha,
el que aún espero ver llegar.

Es aquella conversación
que leímos…

Es la noche en que bebimos
al pie de la ciudad,
fue la nube de insectos
a la cual no quisimos molestar.

Es el sentir que algo crecía,
lo que hoy me martiriza,,
aún cuando ya no camine
hacia ningún lado,
es esto lo que me destroza,
allá donde nadie lo ve.

Son muy pocos los que saben
que hay un mas allá,
en donde yo puedo expresar
en libertad.


En donde pueda sentirme protegido,
donde pueda sanar mi corazón herido,
en donde pueda salvar mi alma,
en donde finalmente pueda vivir
o morir en la intimidad del silencio
donde nadie este para velarme.

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